Rayuela Producciones Teatrales viene conformando su repertorio, destinado a los más jóvenes espectadores, basándose en la creación de espectáculos teatrales fundamentados en obras literarias de reconocida calidad y orientadas tradicionalmente hacia el público juvenil; obras que de forma unánime son consideradas clásicos: “El último vuelo” de Carlos Nuevo, espectáculo inspirado en la vida y obra de A. de Saint Exupêry; “El secreto de los Hombre libro” a partir de “Fahrenheit 451” de R.Bradbury, “Moby Dick de H. Melville, etc…)

 

“Viaje al centro de la Tierra” forma parte del imaginario de numerosas generaciones de lectores desde 1867, fecha de publicación de la novela. El misterio que nace del hallazgo fortuito de un viejo manuscrito encriptado; la aventura física que supone un viaje plagado de dificultades y paisajes nunca vistos; la presencia sorprendente de la vida fósil en lo más profundo de la tierra; los peligros, hazañas y aventuras de los protagonistas han dejado una señal indeleble en una multitud de jóvenes lectores desde que esta novela fue publicada. Sin embargo, la literatura de Verne está siendo injustamente relegada a un segundo plano. Los avances científicos y los modernos medios de entretenimiento han provocado que la obra del genial autor sea contemplada, cada vez más, como una reliquia del pasado, incluso como un legado de la literatura fantástica no exenta de cierto anacronismo.

A la hora de presentar este montaje queremos proponer, a nuestros pequeños espectadores, la posibilidad de disfrutar con el mismo grado de intensidad de una historia escrita en el siglo XIX que de otra nacida en los crisoles de la industria cultural del siglo XXI. No se trata, únicamente, de provocar la curiosidad por la lectura de la obra de Verne, sino de incorporar al acervo imaginario de nuestro público el mundo fantástico y plagado de maravillas que Verne nos legó.

 

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“Viaje al centro de la Tierra” es posiblemente la obra más fantástica de este autor, sobre todo por que es la menos científica de todas, Verne deja volar su fantasía aunque en el camino sacrifique la exactitud científica. La imaginación se enfrenta aquí con los hechos y realidades del mundo conocido para transformar este viaje en un camino hacia el interior, un viaje hacia el centro de uno mismo.